Se adoptará un plan de seguimiento de la nueva población con el fin de analizar su evolución tendencia demográfica y el éxito o fracaso de la actuación, tanto de la plantación como de la siembra.
Este plan de seguimiento se divide en tres niveles (Goñi et al, 2006):
Nivel 1: Distribución y área de ocupación de las poblaciones de Borderea chouardii
Este primer nivel tiene como objetivo conocer el número de poblaciones existentes, su ubicación y delimitación precisa, así como algunos aspectos sobre su hábitat.
Las labores llevadas a cabo durante años a este nivel permiten prácticamente afirmar que ya existe un buen conocimiento de la distribución y área de ocupación de la población. No obstante, no se puede descartar que con nuevos trabajos se llegara a encontrar una población diferente.
Nivel 2. Censo de poblaciones
Centrando la atención en la población reintroducida, sin perjuicio de las actuaciones que se lleven a cabo en otras poblaciones, es necesario determinar el tamaño poblacional, y la estructura (proporción de plántulas, juveniles y reproductores). Este censo se deberá de llevar a cabo una vez al año y como mínimo durante los 5 años de duración del proyecto.
Debido a la ecología de la especie, cuando no sea posible realizar el recuento directo de todos y cada uno de los individuos (mediante rápel y escalada) se utilizaran métodos de estimación. Este método, siguiendo las recomendaciones de Goñi et al (2006), se basará en la obtención de factores de corrección, según la relación entre el número de individuos observados a distancia mediante prismáticos y catalejo y el recuento real en pequeñas zonas accesibles.
Nivel 3. Seguimiento individual
Este nivel requiere un mayor esfuerzo de tiempo respecto a los métodos anteriores, ya que requiere marcaje o mapeo individualizado, con la suficiente precisión y permanencia como para que las plantas puedan ser localizadas en años sucesivos. La importancia del estudio a este nivel se presenta como necesario para poder determinar la preferencia de la especie en cuanto a la microtopográfia y microclimatología de la fisura, su posibilidad de reclutamiento, dispersión secundaria…etc.
Se tomaran datos de edad, tamaño, número de flores y frutos en caso de individuos en edad reproductora, por lo que la época de actuación será coincidiendo con la de floración, intentando ser la misma todos los años.
No se pretenderá realizar un seguimiento de todos los individuos, salvo el caso de las procedentes de vivero, las cuales serán todas marcadas y estudiadas año tras año y al igual que el segundo nivel, como mínimo durante los 5 años siguientes.
Este plan de seguimiento se divide en tres niveles (Goñi et al, 2006):
Nivel 1: Distribución y área de ocupación de las poblaciones de Borderea chouardii
Este primer nivel tiene como objetivo conocer el número de poblaciones existentes, su ubicación y delimitación precisa, así como algunos aspectos sobre su hábitat.
Las labores llevadas a cabo durante años a este nivel permiten prácticamente afirmar que ya existe un buen conocimiento de la distribución y área de ocupación de la población. No obstante, no se puede descartar que con nuevos trabajos se llegara a encontrar una población diferente.
Nivel 2. Censo de poblaciones
Centrando la atención en la población reintroducida, sin perjuicio de las actuaciones que se lleven a cabo en otras poblaciones, es necesario determinar el tamaño poblacional, y la estructura (proporción de plántulas, juveniles y reproductores).
Este censo se deberá de llevar a cabo una vez al año y como mínimo durante los 5 años de duración del proyecto.
Debido a la ecología de la especie, cuando no sea posible realizar el recuento directo de todos y cada uno de los individuos (mediante rápel y escalada) se utilizaran métodos de estimación. Este método, siguiendo las recomendaciones de Goñi et al (2006), se basará en la obtención de factores de corrección, según la relación entre el número de individuos observados a distancia mediante prismáticos y catalejo y el recuento real en pequeñas zonas accesibles.
Nivel 3. Seguimiento individual
Este nivel requiere un mayor esfuerzo de tiempo respecto a los métodos anteriores, ya que requiere marcaje o mapeo individualizado, con la suficiente precisión y permanencia como para que las plantas puedan ser localizadas en años sucesivos. La importancia del estudio a este nivel se presenta como necesario para poder determinar la preferencia de la especie en cuanto a la microtopográfia y microclimatología de la fisura, su posibilidad de reclutamiento, dispersión secundaria…etc.
Se tomaran datos de edad, tamaño, número de flores y frutos en caso de individuos en edad reproductora, por lo que la época de actuación será coincidiendo con la de floración, intentando ser la misma todos los años.
No se pretenderá realizar un seguimiento de todos los individuos, salvo el caso de las procedentes de vivero, las cuales serán todas marcadas y estudiadas año tras año y al igual que el segundo nivel, como mínimo durante los 5 años siguientes.
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